Siempre
es una buena noticia contar con algo tan importante como el arte para
un país. En este caso o en este país es difícil poder ir al
teatro, sin lugar a dudas tener un 21 % de IVA en el teatro es un
condicionante para que muchos de nuestros teatros hayan sido cerrados
por no poder mantener dicha subida.
Después
de esta breve introducción reivindicativa, que mejor que un poco de
humor, como bien dijo Lope de Vega “A nadie se le dio veneno en
risa”.
Por esta razón, hoy era un buen día para ir al teatro a ver
una comedia y si me invitan a ello, pues mucho mejor. Hoy venían a
Madrid, Alfonso Sánchez y Alberto López para interpretar la pieza
teatral creada a partir de los textos de Arturo Pérez-Reverte. La
obra “Patente de corso”, en ella Mariano un tipo tímido y
conformista que pretende dejar atrás su vida, nefasta vida, para
poder imitar a Luciano un pirata de los valores morales.
La
historia pone de manifiesto lo que hemos sido y lo que seguimos
siendo, mueve los posos de la España que nos ha tocado vivir y que
nos queda por aguantar. Sin lugar a dudas, el humor y los textos del
académico Pérez-Reverte hacen que esta obra alcance un valor muy
destacado, convirtiéndose sin lugar a dudas de unos reporteros del
presente, de una España que ya venía anunciándose por el escritor
años atrás, más concretamente por el año 1998.
Sin
lugar a dudas, esta tragicomedia del ser español se trata como bien
dicen en los anuncios un tratado ibérico de "hijoputismo".
Todo un
espectáculo, muy recomendable y decir ademas que este pasado día 29 de diciembre
era la única oportunidad de verles por el momento por Madrid, sin
lugar a dudas la función ha sido un placer poder verles.















